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POEMAS DE WISLAWA SZYMBORSKA.

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ANACREÓNTICA. / JOSÉ MARÍA GRUESSO.

Estrecha, amor, los nudos del apacible lazo con que estos corazones están aprisionados.
Estréchalos, de modo que ni el terrible brazo de la impiadosa muerte consiga desatarlos.
Hace tiempos que, unidos con indecible encanto, bendicen la fortuna de verse cautivados.
Ni males, ni peligros, ni angustias, ni trabajos, ni la fortuna adversa ha podido apartarlos.
Estrecha, pues, estrecha, dulce amor, estos lazos, de suerte que túmismo no puedas desatarlos.
José María Gruesso. (1779 - 1835)

DOS POEMAS DE FRANCISCO ANTONIO VÉLEZ LADRÓN DE GUEVARA.

REMITIENDO A UNA DAMA UNAS FRUTILLAS.
Décimas.
A ti, Reyna de las flores Justo es que paguen los frutos Como debidos tríbutos Sus sabores, sus olores. Para mendigar sabores Y para beber dulzuras Buscan las prisiones puras De esos tus purpúreos labios Por ser dulces sin resabios De acideces o amarguras.
No pueden ellos prestar Dulzura alguna a tu boca Pues sólo a tus labios toca Dulzuras al Hibla dar Cuando a tus labios llegar Bien las abejas pudieran Donde dulzuras bebieron y produjeran panales Que néctares celestiales Con sus dulzuras vencieran.
Esos labios, lisi mía, Distilan tan pura miel Que hace, que parezca hiel Lo dulce de la ambrosía.
Perdona pues la osadía Con que a ellos las frutas van Que si insípidas están Con tu boca comparadas, Mas ellas almibaradas En tu boca quedarán.


A UNA DAMA INCONSTANTE SE REMITE CON UNOS VASOS DE HELADOS ESTE SONETO.
Aunque hilo tu pecho, fiera ingrata, Para matarme a mí no necesita, No te admires que hielo te remite Quien de pagarte en tu moneda trata.
Con hielos tu desdén hoy me m…

POEMAS DE JOSÉ MANUEL ARANGO.

ESCRITURA. La noche, como un animal dejó su vaho en mi ventana
por entre las agujas del frío miro los árboles
y en el empañado cristal con el índice, escribo esta efímera palabra
XIV. Éste es un país de sol y viento de acres montañas
como en los frescos antiguos la piel cuarteada de las mujeres
calladas y duras que paren de rodillas sus hijos
por las rocas acechan pumas sin sombra
y al fondo canta el mar, nacido de una calabaza
ACASO EL HUESO.
Acaso el hueso sea furia una furia callada sin grito
así se dan los días la fruta la boca se dan al tiempo tragón
también el girasol es un encono íntimo una boca una herida
(quiero decir la voz de los amantes enronquecida por el amor como por una oscura rabia)
PÁGINA EN BLANCO. Escribo y la mirona, por sobre mi hombro, escruta lo que escribo.
Siento en la espalda el tacto de sus manos calizas, adivino la mueca de su ironía silenciosa.
Escribo y la mirona, por sobre mi hombro, lee y al leer borra lo que escribo.

AFECTO 45. / FRANCISCA JOSEFA DEL CASTILLO Y GUEVARA.

Deliquios del Divino Amor en el corazón de la criatura y en las agonías del huerto.
I El habla delicada del amante que estimo, miel y leche destila entre risas y lirios.
Su meliflua palabra corta como rocío, y con ella florece el corazón marchito.
Tan suave se introduce su delicado silbo quue duda el corazón si es el corazón mismo.
Tan eficaz persuade,, que cual fuego encendido derrite como cera los montes y los riscos.
Tan fuerte y tan sonoro es su aliento divino, que resucita muertos, y despierta dormidos.
Tan dulce y tan suave se percibe al oído que alegra de los huesos aún lo más escondido.
II Al monte de la mira he de hacer mi camino, con tan ligeros pasos, que iguale al cervatillo.
Mas ¡ay Dios! que mi amado al huerto a descendido, y como árbol de mirra suda el licor más primo.
De balsamo es mi amado apretado racimo de las viñas de Engadi, el amor le ha cogido.
De su cabeza el pelo, aunque ella es oro fino, difusamente baja de penas a un abismo.
El rigor de la noche le da el color sombrío, y gotas de su hielo le llenan de r…

POEMA HEROICO A SAN IGNACIO DE LOYOLA. / HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO.

(Fragmento).
Ignacio detiene la vida licenciosa de un mancebo y lo amonesta describiendo la física hermosura de la mujer y su destrucción por la muerte.

Ni el oro fuera oro en su cabello, ni el nácar fuera nácar en su frente, ni en cada hoja de su labio bello sueldo el rubí tirara de luciente: la nieve le tiznara el blanco cuello, la perla le manchara el neto diente, su mejilla la rosa oscureciera y a su carne la pluma endureciera.

Si hay fénix en la Arabia de lo hermoso, o ella lo cifra o lo duplica ella: si pavón en la América ostentoso, todos sus ojos en sus ojos sella: si cisne en las espumas endechoso, ateza en su candor su pluma bella, si lilio entre la nieve ha habido cano, negra violeta lo tiño su mano.

Si un arco ilustra el brazo de Cupido, habrase en sus dos cejas duplicado y en sus pechos de plata dividido; si más de un Potosí se hubiere hallado; si Ponto de sirenas dulce ha habido, al de su boca estrecho habrá llegado: si cuna tiene el sol, urna la estrella, será el hoyuelo de su barba bella.
HERNAND…

Jiménez de Quesada halla el sitio para la fundación.

(Fragmento de Elegías de varones ilustres de indias)
¡Tierra buena! ¡Tierra buena! ¡Tierra que pone fin a nuestra pena! ¡Tierra de oro! ¡Tierra bastecida! Tierra para hacer perpetua casa, tierra con abuundancia de comida, tierra de grandes puebloos, tierra rasa, tierra donde se ve gente vestida, y a sus tiempos no sabe mal la brasa; tierra de bendiición, clara y serena, tierra que pone fin a nuestra pena...
Juan de Castellanos. (1522 - 1607.

CANCIONES DE BOB DYLAN II. PREMIO NOBEL DE LITERATURA 2016.

Las canciones más populares de B. Dylan en listas de la revista Billboard, los Hot 100. 

TE QUIERO. (I Want You)

El culpable director de pompas fúnebres suspira,
El solitario órganista grita,
Los saxofones de plata dicen que debo rechazarte.
Las campanas agrietadas y los cuernos reprobados
Soplan en mi cara con desprecio,
Pero no es así,
No nací para perderte.
Te quiero te quiero,
Te deseo tanto,
Cariño, te quiero.
El político borracho salta
En la calle donde lloran las madres
Y los salvadores que están profundamente dormidos,
Ellos te esperan.
Y espero a que interrumpan
Yo bebiendo de mi taza rota
Y me piden que
Abra la puerta para ti.
Te quiero te quiero,
Te deseo tanto,
Cariño, te quiero.
Ahora todos mis padres, han bajado,
Amor verdadero, ellos se han ido sin él.
Pero todas sus hijas me dejaron
Porque no lo pense.
Bueno, vuelvo a la Reina de Picas
Y a hablar con mi camarera.
Ella sabe que no tengo miedo
De mirarla.
Ella es buena conmigo
Y no hay nada que ella no vea.
Ella sabe dónde me gustaría estar
Pero no im…